oct 26 2011
Propuestas del sector TIC al futuro gobierno
Muchos sectores de la sociedad aprovechan esta época de elecciones generales para hablar de sus propuestas y reivindicaciones. Ese ha sido el caso también de AMETIC (Asociación Multisectorial de Empresas de la Electrónica, Tecnologías de la Información y la Comunicación, Telecomunicaciones y Contenidos Digitales) que el mes pasado presento sus proposiciones.
Bajo el título “Propuestas de la industria TIC para la nueva economía que España necesita”, la patronal presentó un documento en el que pidió redoblar esfuerzos para apostar por el “factor digital” como motor de la economía española y agente principal de nuestra productividad y competitividad.
La propuesta de AMETIC nos parece muy interesante y ambiciosa. Ya sabéis que en este blog la competitividad es un tema recurrente. Así que os comentamos alguno de los puntos que nos ha parecido más sugerentes.
Industria TIC como motor económico
Todas las propuestas de AMETIC se basan en una premisa, el convencimiento del potencial económico de crecimiento de la industria ETIC en España y la posibilidad que tiene este de crear empleo de calidad. Y de que el crecimiento de este sector conllevaría a su vez un incremento de la productividad y competitividad del tejido empresarial español en general.
Aboga por un cambio en el tejido productivo español, algo de lo que se viene ya hablando desde hace tiempo dentro y fuera del sector. Hace tiempo que venimos escuchando la necesidad de invertir más en I+D+i en todos los sectores. Pero estos cambios son una puesta de futuro que darán resultados a medio largo plazo.
Para que este cambio sea posible las propuestas de AMETIC se podrían resumir en tres puntos fundamentales: El desarrollo de la Sociedad de la Información en general, una reforma educativa que conlleve la incorporación de las ETIC al diseño curricular de todos los ciclos educativos y la apuesta de las administraciones públicas por las tecnologías, no sólo en el fomento de las mismas, sino también en la incorporación de las nuevas tecnologías en las propias administraciones para mejorar los servicios a los ciudadanos y al mismo tiempo poder ahorrar costes.
Nos parece muy interesante la definición que hace AMETIC de la Tecnología: La misión de la Tecnología consiste en ayudar a las personas, en generar desarrollo económico y, por tanto, empleos de valor añadido, que les permitan aumentar su calidad de vida. Solo puede realizarse de forma continuada si la sociedad demanda su uso. Una Tecnología que nadie demanda no tiene sentido.
Formación TIC para el empleo
Este punto junto con el Desarrollo de la Sociedad de la información es de los que nos ha parecido más interesantes.
Sería preciso el desarrollo de una política de incorporación de las ETIC al diseño curricular de todos los ciclos educativos, desde la escuela primaria a la universidad. Y se propone una reforma urgente de la formación profesional.
Uno de los problemas que existe actualmente que ya hemos comentado en este blog es la falta de formación en las posibilidades y el uso de las ETIC, lo que es fundamental para conseguir mejorar la productividad y la sostenibilidad de las empresas. Por lo que se propone establecer criterios de prioridad en la selección de cursos para la formación de profesionales que incluyan estas materias. E incluir a formar a desempleados en perfiles ETIC demandados por el mercado.
AMETIC también propone trabajar en el fomento de las vocaciones técnicas desde el sistema educativo para garantizar la disponibilidad del talento necesario para el desarrollo de nuestra economía. Y continuar apoyando el desarrollo del I+D puesto en marcha por el Ministerio de Ciencia e Innovación.
En definitiva una apuesta por las tecnologías para un mejor futuro de nuestra sociedad. Os recomendamos la lectura de las propuestas. Y esperamos que sean tenidas en cuenta por nuestros futuros gobernantes.
Esta característica nos ha permitido simplificar y automatizar múltiples tareas relacionadas con la manipulación de artículos a una gran velocidad, como la facturación en una tienda, la realización de inventarios o consultar las características asociadas a una mercancía. Cada código es único por lo que nos permite identificar ese artículo en cualquier parte del mundo.
Una vez definida la estructura de la información en mi gestión, es importante poder marcar los elementos con una etiqueta, de tal forma que sea fácilmente identificable por todo el personal de la empresa, y si es preciso, que contenga la información diferenciadora entre unos y otros.


En otros muchos casos, sin embargo, este “arrugamiento” se debe únicamente a la falta de información. Y es que muchos gerentes y emprendedores, agobiados por el día a día, no conocen su volumen de operaciones y los fondos que mueven a través de una entidad bancaria, de lo rentable o no que le podría resultar su empresa a un determinado banco, ni tampoco los errores que a veces ocurren en el cobro y aplicación de comisiones, que a la compañía le cuestan un dinero y que la misma, por desconocimiento, ni siquiera tendrá la oportunidad de reclamar.
El sistema permite obtener fácilmente y con un sólo clic del ratón todo tipo de informes sobre la actividad de la empresa por tipos de movimiento, su saldo medio en una o en varias cuentas de la misma entidad, el volumen total de operaciones, con el número de transacciones global o desglosado por transferencias, pagos domiciliados, pagos con tarjetas y otras múltiples modalidades… Toda esta información no sólo permite controlar los argumentos que nos de nuestro gestor, en base a su “Balance banco-empresa”, sino también el que podamos aportar otros nuevos y manejar alternativas diferentes a nuestro favor.
Un programa de tesorería también permite controlar que la entidad o entidades con las que trabajamos, están cumpliendo con lo pactado en cuanto a intereses, comisiones, límites de riesgo, etc. En ocasiones, este incumplimiento se debe a un error y, en otras, al hecho de que el plazo de aplicación de unas condiciones ha expirado y la entidad bancaria nos ha empezado a aplicar automáticamente una tarifa diferente, sin previo aviso.