feb 20 2013
¿La agenda digital para España conseguirá potenciar la Factura Electrónica?
El pasado 15 de febrero el gobierno aprobó “la Agenda Digital para España” que marcará la hoja de ruta hasta el 2015 para que España consiga los objetivos propuestos por la UE para conseguir una Eu
ropa más digital y fomentar las TI.
En concreto en España se pretende promover la mejora de redes y servicios para garantizar conexiones de mayor calidad y desarrollar la economía digital a fin de aumentar la competitividad
Los grandes ejes de la Agenda española son: fomentar el despliegue de redes ultrarrápidas; desarrollar la economía digital; mejorar la administración electrónica; reforzar la confianza y la ciberseguridad en el ámbito digital; impulsar la I+D+i en las industrias de futuro, y apoyar la inclusión digital y la formación de profesionales.
¿Qué se propone para las pymes?
La puesta en marcha de la agenda pasa por nueve planes del que nos gustaría destacar el Plan de TIC en PYME y comercio electrónico.
Este Plan está orientado a maximizar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías para mejorar la productividad y competitividad. Entre los objetivos del plan a 2015 se encuentran que el 40 por 100 de las PYME incorporen la factura electrónica, que el 33 por 100 de las PYME compren y vendan a través de Internet y que el 50 por 100 de la población realice compras a través de Internet.
Si nos centramos en la factura electrónica, los datos de donde partimos, son que las empresas españolas que enviaban o recibían facturas electrónicas en un formato estándar adecuado para el procesamiento automático eran el 23% en 2011 (Fuente ONTSI).
Ya hemos hablado en este blog, que en nuestra opinión, para conseguir una mayor penetración es necesario una estandarización en los formatos. Desconocemos si las medidas que pretende realizar el gobierno están esta línea, aunque en un mundo globalizado lo ideal es que hubiera un formato lo más internacional posible.
¿Hemos hecho números?
Independientemente de que cuanto más estándar sea el formato, más fácil será su extensión, lo que si esta claro, es que el uso de la factura electrónica puede suponer un ahorro importante de dinero a las empresas. Se estima que cada factura enviada o recibida cuesta entre seis y diez euros más que una electrónica.
Para hacer un cálculo aproximado de cuanto podríamos ahorrar en nuestra empresa deberíamos tener en cuenta algunos datos:
- Qué volumen de facturas emitidas o recibidas maneja mi empresa. Es decir, cuantas facturas se realizan de forma diaria, semanal, mensual… Y aquí hay que tener en cuenta el coste de manipulación.
- Que papel utilizamos en la emisión de las facturas, ¿en blanco o preimreso? ¿Utilizamos impresión en blanco y negro o color?
- En el envío de las facturas, se entrega en mano, por correo o por mensajero. En la misma provincia, o en otra, en el extranjero… En el caso de correos cuanta distancia hay hasta la oficina de correos o buzón más cercano y cual es el personal desplazado.
- Hay que tener en cuenta también la impresión de facturas no electrónicas recibidas en PDF. Aunque está opción no está contemplada legalmente es una práctica habitual.
- Otro coste a tener en cuenta es el de archivo, por un lado del tiempo de la persona que realiza esta labor y por otro el espacio. Hay empresas que en función del volumen necesitan dedicar un lugar amplio a este tema.
En definitiva, independientemente del impulso que quiera darle el gobierno a este tema, creemos que es muy interesante valorar en función de nuestro volumen de facturas el ahorro que nos puede suponer para nuestra empresa. Y tal y como hemos comentado en este blog anteriormente, podemos conseguir todavía una mayor automatización si además lo tenemos integrado con nuestro ERP.
La incorporación de la factura electrónica a los procesos de gestión de las empresas no representa una complejidad tecnológica significativa, ya que la misma se podría haber abordado incluso con las TIs disponibles hace años. Desde el punto de vista técnico, los tres pilares para su aplicación: emisión, recepción y digitalización de facturas en papel, ya están resueltos. Los fabricantes de ERPs ya están desarrollando módulos concretos para la correcta emisión y recepción de las facturas electrónicas, y para su incorporación directa al proceso de gestión de facturación de las compañías, soportado por sus herramientas informáticas, donde la “cuestión caliente” es la coordinación entre el fabricante y la entidad certificadora.
La falta de un estándar claro en la aplicación de al eFactura afecta negativamente al desarrollo de las plataformas de gestión que la soportan, dado que obliga a los fabricantes de soluciones ERP a contemplar varios estándares de eFactura (lo que encarecería los desarrollos y, por ende, el coste de estos aplicativos de cara al usuario final) o a dar cobertura sólo a uno o a unos pocos de estos estándares (lo que limitaría su mercado). Se trata de un problema cuya solución necesita un esfuerzo no sólo nacional, sino también internacional o, por lo menos, al nivel de la Comunidad Económica Europea. En la actualidad, por suerte, los dos estándares más extendidos a nivel nacional e internacional parecen evolucionar hacia la convergencia.
Aunque cada vez esta más implantada, todavía hay muchas empresas que no han apostado por la adopción de la factura electrónica. Hemos buscado algunas cifras que nos ayuden a visualizar las ventajas de utilizar esta.
Desde hace tiempo, el gobierno trato de impulsar el uso de la misma tanto en las empresas privadas como en la relación de estas con las entidades públicas. El objetivo ahorrar costes y mejorar la eficiencia de las administraciones públicas.
El objetivo por tanto, es automatizar al máximo esta labor y que la intervención humana sea la menor posible, para que así, el personal administrativo se pueda dedicar a otros cometidos que aporten un mayor valor a la organización.
Es decir, las facturas se escanean convirtiéndose en un formato digital, gracias a un software de inteligencia artificial nuestro ordenador es capaz de reconocer los caracteres de la factura, introduciendo la información en el programa de facturación.
Para considerar que la facturación electrónica se está realizando con todas las garantías legales, no es suficiente con recibir o emitir una factura en cualquier formato electrónico. Se deben cumplir con tres requisitos fundamentales:
Sobre este tema se han escrito multitud de artículos, nosotros queremos destacar brevemente algunas de las que nos parecen más significativas para la empresa:
La integración de la factura electrónica en los sistemas de gestión empresariales, tanto de las pymes como de las grandes empresas, tiene una doble vertiente. Por un lado, está la problemática de emisión de facturas, cuya solución técnica resulta relativamente sencilla. Se trata de conseguir que el sistema, debidamente homologado, sea capaz de generar la factura electrónica en vez de la factura en papel, utilizando cualquiera de las normas y formatos existentes. Para aprovechar el uso de la factura electrónica, más allá del simple ahorro de papel, el sistema de expedición de facturas debe estar integrado con pedidos, control de almacén, contabilidad, registro de facturas y tesorería.