abr 10 2013
El comercio electrónico sigue dando alegrías
Forrester ha hecho público recientemente su último estudio sobre Comercio Electrónico en Europa. La consultora apunta que en el viejo continente se llegará a los 191 mil millones de euros en ventas en 2017 a través del ecommerce. Todo parece indicar que este sistema de comercio es la vía de escape para muchas empresas, grandes y pequeñas, que ven en las ventas online, un medio para incrementar ingresos y reducir costes al mismo tiempo.
En España, que casi siempre nos cuesta subirnos al tren de la innovación, parece que los datos también son esperanzadores. Por esta vez, las cifras apuntan a que España será el mercado europeo donde más crecerá el comercio electrónico hasta la fecha marcada por la firma de investigación y consultoría, o sea, 2017, con una tasa de crecimiento anual del 18%. Lo que significa que en nuestro país se llegará a facturar 9.100 millones de euros, procedentes de las ventas online.
El Consumidor electrónico
La lectura que sacamos de estos apuntes incluidos en el último informe de Forrester es que los consumidores españoles, también el resto, naturalmente, pero por circunscribirnos al mercado nacional, digamos que los consumidores españoles, han ido asumiendo de manera progresiva las ventajas que ofrece la compra online. Han ganado confianza en este sistema de venta, han dejado de desconfiar de los medios de pago por Internet, se ha generalizado el uso de dispositivos móviles desde los que acceder a casi todo tipo de productos e, incluso servicios y, en términos generales, han reconocido la rebaja de los precios, la rapidez del acceso a la compra y la comodidad que supone poder hacerlo prácticamente desde cualquier parte y en cualquier momento.
Desde la otra perspectiva, es decir, desde la óptica de los proveedores, hay que decir que éstos han trabajado duro para ofrecer herramientas capaces de responder a los requerimientos de unos consumidores mucho más exigentes que los tradicionales. Consumidores que además exigen poder tomar decisiones con facilidad, con rapidez, sobre la marcha y, sobre todo, con criterio, es decir, disponiendo de toda la información que consideren necesaria.
En este sentido, los proveedores de tecnología han apostado, y éste parece ser el camino más adecuado, por estrategias basadas en la compra multicanal y por incorporar herramientas que permitan obtener el máximo rendimiento de las redes sociales. Por supuesto, el desarrollo de plataformas de venta inteligente para adaptarse a los perfiles y las demandas de cada usuario, son otro elemento a tener muy en cuenta de por dónde van las tendencias.
Comercio electrónico estratégico en el repunte económico
Con los datos que aporta este informe de Forrester, es más que lógico pensar que, una vez que los consumidores han interiorizado esta forma de adquirir bienes y servicios, el comercio electrónico pasará a ser uno de los pilares que sustenten el repunte económico que tanto esperamos. Y, que algunos expertos vaticinan, dicho sea de paso, para 2014.
Así lo ha visto Carmen Alcaide, analista y expresidenta del INE en su artículo “Esperanza a pesar de la crisis”, publicado el pasado 7 de abril en El Dominical de El País. La experta se apoya en el último informe del Banco de España para vaticinar cifras económicas en positivo. Este documento señala un cambio de tendencia a lo largo de 2013 que permitiría dejar las tasas negativas al finalizar el año y entrar en crecimiento positivo en 2014. Aunque no lo menciona expresamente en el artículo en ese repunte de la economía el comercio electrónica tendrá mucho que decir en los nuevos hábitos de los consumidores. Habrá que ver si se cumplen las expectativas o no.
Volviendo al tema central de este post, el Secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz ha anunciado un plan de choque para el pequeño comercio. En este sentido, García Legaz señala que el Gobierno ayudará a estas pequeñas y medianas empresas del sector a afrontar la crisis, haciéndoles llegar líneas de crédito y permitiéndoles adentrarse en el mundo online. Para que puedan hacer uso del comercio electrónico, el Gobierno, según su Secretario de Estado de Comercio les ayudará a poner en marcha su propia Web.
Habrá que ver si estas medidas son suficientes para que este tipo de organizaciones den el salto al mundo online, aunque a priori parece que se quedarán cortas. Deberá ser pues, la propia empresa la que entienda que no puede perder la oportunidad.
Se ha escrito mucho sobre los elementos que deben cuidarse en la venta on-line: los ingredientes que tiene que tener la tienda, los sistemas de pago on-line, la operativa de la página web, incluso aspectos legales como la LOPD o la política de devoluciones. De todos estos temas se habla ampliamente, por ejemplo, en el Libro Blanco del Comercio Electrónico de AECEM que os recomendamos (
En la actualidad, muchas pequeñas y medianas compañías recogen las consultas y pedidos de su tienda on-line de forma telefónica o a través de formularios, que a continuación se introducen manualmente en sus sistemas de gestión. Este proceso “en diferido” supone una importante pérdida de tiempo, incrementa el peligro de error y ralentiza las consultas de disponibilidades, así como todo el proceso posterior de tramitación de los pedidos y de su expedición. La agilidad en estos trámites, por otro lado, es clave para ganar y fidelizar a los clientes en el entorno Internet.
Ejerce distintas labores, todas ellas en virtud de la visión de conjunto que adquiere y que le caracteriza. Es el cerebro del sistema, y el lugar donde se toman las decisiones.
También la tienda debe disponer de un sistema TPV ágil y de gran capacidad funcional, que integrado a tiempo real con la central proporciona múltiples ventajas. Así, desde la tienda se podrán realizar también otras funciones distintas a las de venta, para las que se habilite al usuario: realización de pedidos a central o al proveedor, recepción de mercancía, etc.
Con demasiada frecuencia, los comercios implantan una solución TPV como una mera sustituta de la caja registradora. Como una herramienta destinada a cubrir los registros de venta, la emisión de tickets, y el control de caja.
El software elegido, debería de disponer de funciones de venta de forma que garanticen el logro de dos metas fundamentales en el día a día del comercio: la agilidad en el cobro, y la seguridad.
Cada vez que se registra una venta o informamos de una entrada de mercancía, no solo estamos haciendo un registro de la operación o una gestión administrativa, sino que además, de forma completamente automática, se está registrando en la aplicación el correspondiente movimiento de almacén. Por ello, podremos tener siempre actualizadas nuestras existencias, sin más preocupación que la de reflejar nuestras rutinas de compra y venta.
La mayoría de los comercios minoristas toman medidas para intentar prevenir en lo posible los hurtos con sistemas de vigilancia como cámaras, alarmas, puertas blindadas, etc. y estos evitan en mayor o menor medida los hurtos externos. Pero, ¿qué pasa cuando el problema esta dentro? ¿Cómo podemos protegernos de los pequeños hurtos de empleados dentro del propio negocio?. Al ser un tema tan delicado, lo mejor es disponer de herramientas que nos ayuden a evitar disgustos y malos entendidos.
Modificaciones en tickets controladas