abr 17 2013
Internacionalización sí, pero con garantías
Salir fuera parece que está siendo una de las principales vías de escape, dicho en el mejor sentido de la expresión, para las empresas españolas. Sin embargo, abordar un proceso de internacionalización, no es tarea sencilla ya que deben tenerse en cuenta muchas variables para alcanzar el éxito en mercados muy diferentes al nacional.
El ICEX España, Exportación e Inversiones y el Centro de Estudios Económicos y Comerciales (CECO) acaban de publicar la primera edición del “Manual de Internacionalización. Técnicas, herramientas y estrategias necesarias para afrontar con éxito el proceso de internacionalización”. Se trata de una guía completa y rigurosa que incluye todos los aspectos relevantes para iniciar, mantener o incrementar la actividad internacional, incluyendo herramientas y técnicas indispensables en el proceso de internacionalización.
Es un manual muy interesante ya que en él se contemplan áreas estratégicas para la internacionalización empresarial que van desde un análisis del entorno económico internacional hasta la evaluación de las herramientas y técnicas necesarias para definir la estrategia y el marketing internacional, el estudio de los medios financieros, los aspectos relacionados con la logística y el transporte internacional o los temas jurídicos más destacables. El libro también aborda el acceso a los mercados multilaterales, las TIC y el entorno digital.
Innovación y tecnología, dos pilares estratégicos
Los proyectos de internacionalización de las empresas no sólo se derivan de la actual situación económica que vivimos en nuestro país ya que, si bien es una situación quizá más aguda que la que pueden estar viviendo otras áreas geográficas como Francia, Alemania o Re¡no Unido, por quedarnos en Europa, lo cierto es que estamos ante un panorama de recesión económica, podríamos decir, casi mundial.
En este sentido, cabe destacar que las empresas españolas deciden apostar por otros entornos, al tomar conciencia de la globalización de los mercados, de la apertura económica y de la enorme competencia que existe dentro de las fronteras nacionales. Éstas podrían ser algunas de las principales razones por las que se justifica una estrategia de internacionalización.
Para afrontar la entrada en nuevos mercados, la tecnología y la innovación deben ser factores a tener muy en cuenta y sobre ellos deben apoyarse la mayor parte de los procesos relacionados con dicha estrategia. Al hilo de esto, es importante hacer referencia a los sistemas de gestión sobre los que las empresas administrarán toda la información relativa a áreas tan estratégicas para ellas como la contabilidad, la tesorería, el inmovilizado, la producción o la gestión comercial.
En este sentido, los sistemas ERP deberán ser capaces de adaptarse a la nueva situación que genera, por ejemplo, la utilización de una moneda diferente, o un idioma distinto. Deberán presentarse como soluciones flexibles, dinámicas, fáciles de utilizar y, en la medida de lo posible, modulares, que permitan ir ampliando funcionalidades según vaya incrementando la empresa su actividad, su radio de acción o, su negocio, en definitiva.
Por citar algún ejemplo, en el apartado de contabilidad, indispensable para cualquier organización, es importante que estos sistemas de gestión incorporen funcionalidades relacionadas con la Moneda Extranjera que permitan contabilizar en moneda diferente a la nacional como las compras y las ventas, o controlar los cobros de créditos y los pagos de deudas en divisa extranjera. Es decir, que facilite amplias capacidades para mantener y gestionar la empresa en diferentes divisas.
Las decisiones estructurales, son críticas para la buena marcha del negocio. Eso es evidente. Pero si esas decisiones no se apoyan sobre una buena estrategia operativa, la probabilidad de éxito de la empresa es mínima. Si la organización se compone de grandes estrategas pero falla en la ejecución de las acciones, no logrará sus objetivos ni de crecimiento, ni seguramente de supervivencia.
Es importante tener en cuenta la lógica de la relación con los proveedores. Es decir, la evolución de los pedidos de los clientes, la evolución del negocio o el estado del almacén. Éstos son elementos que deben tenerse en cuenta a la hora de decir qué tenemos que encargar a nuestro proveedor. En este sentido, las aplicaciones de gestión empresarial ofrecen los datos necesarios para no errar en los pedidos.
Cualquiera que se dedique a la venta es consciente de que las presiones comerciales existen. El cliente siempre quiere negociar el precio, los descuentos, las condiciones de entrega, los plazos de pago, etc. Controlar todas estas cuestiones no es tarea fácil por lo que la ayuda de los ERPs, a la hora de introducir controles que impidan a la fuerza comercial, sobrepasar los límites, es estratégico. Estos sistemas ofrecen además garantías tanto a la empresa como al propio comercial de que se están respetando las reglas. A la primera, desde un punto de vista financiero y, por supuesto, desde la perspectiva de la imagen a transmitir, de su posicionamiento en el mercado. Y al segundo, es decir, al trabajador, porque le da las pautas para actuar legítimamente.
Para cualquier fabricante es fundamental poner en marcha las compras y los trabajos necesarios que le van a permitir cubrir sus producciones previstas, y así poder llevar una gestión de compras y de almacén eficientes.
Como vemos, las funciones descritas en los apartados anteriores son fundamentalmente de análisis. Es decir, a partir de la información ya registrada, obtenemos estudios clave para el control de la actividad productora.
La característica “multifase” de este tipo de módulos, permite que las órdenes de fabricación se puedan dividir en varias fases de producción si es necesario. Esto permitirá al usuario ir validando cada fase según se realiza. Cada vez que se valida una fase se produce automáticamente un movimiento de salida de almacén de todas las materias primas implicadas, de forma que instantáneamente dejan de estar en stock. Cuando se valida la última fase, se produce además una entrada en almacén del producto terminado.
Considerando la ventaja que aporta que esta sea un módulo del ERP lo que nos permitiría tener una visión más global del negocio desde otros puntos de vista como el financiero o el de gestión comercial.
Los diferentes procesos de fabricación se deberían poder plasmar a través de la definición de plantillas en las que podemos indicar la composición de los productos terminados que vamos a fabricar.
Una prioridad de la aplicación, sería dotar a los responsables de producción y a la dirección general de las herramientas necesarias para el control de costes y por tanto de la toma de decisiones. A través de los escandallos, la aplicación presenta un potente sistema de consultas y listados que permiten en todo momento, y con la información actualizada, hacer los análisis correspondientes.
Por un lado, el usuario cree que es inútil intentar ningún nivel de mecanización de su problemática si no es a cambio de grandes sumas de dinero, y de concienzudos esfuerzos por sistematizar sus necesidades particulares y explicarlas a los proveedores de soluciones. Además, las empresas sienten miedo a que el producto resultante no alcance los resultados esperados; temor muchas veces justificado, ya que este problema lo han padecido y lo sufren muchas compañías.
Desde nuestro punto de vista, la gestión de producción, es un módulo que complementa y debe estar integrado con una aplicación de gestión comercial que contemple en sentido amplio el ciclo de ventas, ampliando así su campo de acción y alcance.