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Desde su origen, allá por la mitad del siglo pasado, el ERP ha experimentado una evolución continua. Si en un primer momento fue una herramienta destinada únicamente a la gestión de inventarios, con el paso del tiempo ha ido ampliando sus capacidades hasta llegar a abarcar prácticamente todas las tareas relacionadas con la administración de la compañía.

En estos momentos estamos viviendo una nueva revolución en esta historia, en la que el ERP se convierte en un factor fundamental en los procesos de transformación digital de las empresas de la mano de las grandes tendencias tecnológicas que definen el panorama actual: Cloud, Big Data, Movilidad y Medios Sociales.

En primer lugar, la llegada y popularización de la Nube ha provocado un cambio de paradigma. Hasta ahora, el uso de los ERPs se hacía a través de contratos de adquisición de licencia, o incluso de desarrollos a medida en propiedad; y muy especialmente en el caso de la pyme se instalaban casi siempre en servidores propios de las empresas, que se alojaban a su vez en sus edificios. Pero actualmente, los ERPs no solo salen de casa, instalándose en servidores que residen en centros de procesamiento de datos (CPD), sino que además comienzan a utilizarse en modalidades de pago por uso.

Todo apunta a que esta tendencia se va a asentar firmemente. Así, de acuerdo con el estudio  “Global Cloud ERP Market: Trends, Opportunities and Forecasts (2016-2021)”, el mercado de ERPs en la nube creció a un ritmo del 6,4% anual durante el periodo 2011-2015 y lo hará a un ritmo del 8,3% durante el lustro 2016-2021.

Siempre existirán reticencias al cambio y siempre habrá desafíos que superar. Además, también será conveniente estudiar la situación y necesidades de cada organización a la hora de decidir qué camino tomar. No obstante, está claro que el ERP en la nube supone una gran oportunidad para que muchas compañías, especialmente pymes, tengan acceso a tecnologías que con el modelo tradicional resultarían inasumibles. Para entender la evolución del ERP hay que destacar las siguientes tendencias:

Cloud

La económica no es la única ventaja de la nube. Con el modelo cloud, las organizaciones pueden beneficiarse de una serie de servicios relativos al alojamiento y la seguridad de los datos, la conectividad, soporte, actualización e instalación automáticas de nuevas versiones… que les permiten olvidarse de la tecnología para centrarse en su negocio. Todo ello hace que una gran parte de las empresas, especialmente las pymes de nueva creación, tengan muy asumida la opción de la nube en lo que se refiere al mundo del software de gestión.

Movilidad

Tras la nube, la siguiente tendencia que va a influir decisivamente en la evolución del software  de gestión es la movilidad. Se hace cada vez más necesario que los ERPs puedan ser gestionados desde cualquier tipo de dispositivo. Al igual que ya no se entiende que la web de una compañía no sea responsive, en muy poco tiempo esto va a ser también una realidad para los ERPs.

Redes Sociales

Finalmente, la integración del ERP con los perfiles de la empresa en redes sociales y la utilización de herramientas de Big Data va a llegar antes de que nos demos cuenta. Sería impensable no aprovechar las oportunidades que ofrecen los medios sociales a la hora de hacer negocios. Igualmente, el uso de herramientas de Big Data resulta fundamental para poder personalizar el servicio o el producto que se ofrece al cliente. En todo este proceso, la conexión con el ERP resulta clave.

En definitiva, el ERP está evolucionando para adaptarse al proceso de transformación digital que necesariamente deben afrontar todas las organizaciones, y convirtiéndose en un factor decisivo del mismo. Detrás de todo ello, el empuje de sus fabricantes, que, en su gran mayoría, están sabiendo convertirse en proveedores de soluciones con las capacidades necesarias para integrarse con las nuevas tendencias tecnológicas.

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